Fujimori anuncia S/ 18.000 millones contra el "Meganiño", el tercer El Niño extraordinario de la historia
La presidenta Keiko Fujimori anunció un plan de respuesta de S/ 18.000 millones frente al fenómeno de El Niño —lo que su gobierno llama el "Meganiño"—, construido sobre la elevación de la meta de déficit fiscal a 2,4 % del producto bruto interno. El cambio en las reglas fiscales liberaría unos S/ 18.000 millones para el próximo año, según el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, quien presentó el plan junto con el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta.
El paquete incluye S/ 2.500 millones en bonos para familias vulnerables, S/ 13.000 millones para infraestructura y fondos adicionales para mantenimiento y combustibles. "Si bien es cierto que viene un Meganiño, la respuesta del Estado es más fuerte. Es una respuesta contundente e histórica", dijo Fujimori, y agregó que las medidas ya habían sido analizadas en el gabinete. El anuncio sigue a la ley que otorgó al Ejecutivo facultades legislativas para legislar por decreto en la emergencia por El Niño y en seguridad ciudadana.
El temporal ya está encima. En Piura y Tumbes, en la frontera con Ecuador, las lluvias persistentes suelen llegar recién entre febrero y marzo, pero esta vez el creciente fenómeno de El Niño ha alterado el calendario. En Ayabaca, en la sierra de Piura, una lluvia torrencial sorprendió a los escolares en plena clase. "Fui corriendo con los profesores a sacar a los alumnos de las aulas porque sé que son precarias", cuenta Richard Chuquihuanca, director encargado del colegio 14399 El Sauce, que todavía tiene aulas de adobe. "De persistir las lluvias, van a colapsar en cualquier momento", advierte. En Morropón y Huancabamba, las autoridades advirtieron que las precipitaciones podrían hacer crecer las quebradas y dejar a pueblos enteros incomunicados.
Grinia Ávalos, directora de meteorología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), sostiene que en Tumbes podría caer en un solo día más agua de lo que normalmente se acumula durante todo un mes de verano. En la temporada más lluviosa suelen caer unos 70 milímetros de agua al mes. Ahora se esperan hasta 80 milímetros en 24 horas. "Hemos tenido dos eventos extraordinarios: 1982-1983 y 1997-1998. Este es el tercero extraordinario. Y es el más fuerte", asegura Ávalos.
Según las proyecciones del Senamhi, las precipitaciones más intensas golpearán entre el 24 y 26 de octubre. A partir del 27 las lluvias darán una pausa corta, pero tras el 5 de noviembre arreciará un nuevo ciclo de aguaceros mucho más fuerte. Las lluvias además avanzarán hacia otras regiones del norte peruano, como La Libertad y Lambayeque, cuya capital, Chiclayo, recibirá al papa León XIV en la primera quincena de noviembre.
El costo económico ya empezó. El calentamiento del mar hizo desaparecer la anchoveta de sus zonas habituales. Los cardúmenes buscaron aguas más profundas y las grandes embarcaciones se quedaron sin pesca. Con la segunda temporada cancelada, el Banco Central calcula que la actividad pesquera caerá un 30,7 % este año. En tierra, la agricultura acumula dos trimestres seguidos de caída. El BBVA Research calcula que El Niño provocará pérdidas por unos 3.500 millones de dólares este año, equivalentes al 0,9 % del producto bruto interno. Para 2027 se prevé un impacto todavía más severo.
La mayor alarma, sin embargo, son las vidas. En el desastre de 1982-1983 fallecieron 512 personas y 209.000 casas quedaron dañadas o en escombros. En 1997-1998 hubo otros 366 muertos cuando los ríos se salieron de su cauce y el lodo bajó por las quebradas. El espejo de esa amenaza está ahora en Ecuador: entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, Guayaquil recibió 112 milímetros de lluvia, casi 19 veces lo habitual para todo octubre. El aguacero inundó decenas de sectores de la ciudad.
El dinero es la parte fácil de anunciar; la prueba es la velocidad de ejecución, porque se espera que las lluvias se intensifiquen desde diciembre y las regiones más expuestas —Piura, Tumbes, La Libertad— han mostrado repetidamente que el drenaje, los albergues y la entrega de ayuda llegan detrás del agua. Habrá que ver si el gasto adicional efectivamente llega a las compras este año y si el Congreso y los mercados aceptan la regla fiscal más laxa sin abrir una discusión sobre la calificación de riesgo.
Información basada en la cobertura de El País y AP News.
